2 feb 2019

[.Introspección.]



Hay momentos en los que desaparezco un poco de la escena, sigo ahí pero en silencio. Rara vez disfruto ser protagonista, la mayoría del tiempo me gusta pasar desapercibida; prefiero mirar a que me miren, escuchar que hablar sin sentido. Así soy, para bien o para mal; no sé si es bueno o malo, es sólo que cuando leo a otros o escucho a otros, me percato que algunos de ellos no se cuestionan lo que sienten, lo sienten, lo expresan y ya estuvo; o tal vez será que se cuestionan y lo que sienten lo escriben tal como viene, y ya. Yo no soy así. Siento en la misma proporción que me cuestión por ello, muchas veces quedo atrapada en mis introspecciones.

Hubo un tiempo en que todo lo que sentía, lo escribía, así tan sencillo y ya. Ahora cuido mis palabras, aún de mi misma. No quiero regresar y avergonzarme de ellas o encontrarlas desteñidas por el paso del tiempo, al menos no aquí, si voy a dejar que envejezcan y se opaquen un poco, que sea en la libreta de mi vida, la que secretamente aguarda a un lado de mi cama.

Así bien, pienso mucho, me cuestiono mucho y todo surge en la misma proporción. ¿Por qué no puedo -pregunto para mis adentros- simplemente escribir y dejar que las palabras surjan sin miramientos?. Porque no soy dueña de mis palabras, como las otras personas que escriben, a mi me gobierna el sentimiento, al cual traigo pegadito de contrabando en la piel; y entonces ¡oh, triste melancolía que arrebata mis sentidos!, ésta me atrapa y me presta de cuando en cuando sus palabras; pero así como pueden ser dulces, pueden pesar como las piedras o espinar como la hiedra y los juegos en mi mente se reproducen una y otra vez.

¿Qué quiero expresar? ¿qué quiero decir?. Qué así nací y así moriré, con el sentimiento en la piel, no encuentro otra manera de ser o de sentir, pero sé que debo adueñarme de mi y en mi andar tratar de dar vida a las palabras, de desfundar el más furtivo sentimiento y plasmarlo en algunas líneas que tengan sentido al leerlas.

Hoy me confieso no dueña de mi misma; hoy el sentimiento me domina, pero quise escribir para ir matando sensaciones  -.que no sentimientos.-, ir acabando con manías, para así. no despertar mañana y darme cuenta que las palabras se han quedado atoradas en el abismo de mis tristezas.

...


(.17/09/09.)

13 ene 2019

[.Palabritas.]

Estoy rota y
estoy triste
pero no sé porque esta
situación persiste.

Quiero dejar atrás todo,
pero nada más de
acordarme, lloro...

Trato de respirar
y dejar ir las cosas
sin respingar,
pero me cuesta trabajo,
soltar, y cortar de tajo
los sentimientos,
las frustaciones y algunas
cuantas traiciones.

Ojalá y pronto pueda,
dejar ir toda esta miseria,
no dejar que mis pensamientos,
me nublen el entendimiento.


Se muy bien que la vida es fugaz
por eso no quiero sufrir de más,
pero mentiría si dijera,
que mañana estaré como nueva,
sé, me tomará algún tiempo,
deshacerme de todo esto por completo,

Pero si se que ya no quiero estar triste,
aunque existan muchas razones para rendirse,
quiero soltar, dejar ir y deshacerme,
de todo aquello que ha querido romperme...





(...de a poco tal vez, veré la luz y volverán a mi las palabras dulces y la mirada serena que alguna vez habitó en mis ojos...)
 







8 feb 2018

.Sin sentidos.

Nadie, nunca tiene nada que decir cuando uno lo necesita; se les esconden las palabras como si fuera un idioma extraño y lejano; la empatía tiene más que ver con actitudes que con palabras, aún así hay personas que parecen transitar en sentido contrario y nunca pasan al lado de uno, es como si cuando uno está en el fango, ellos flotaran y ni rozan por error el suelo...

Hay personas que se vuelven extrañas después de tantos años de conocerlas; no se si es que cambiaron o simplemente salió ese "yo" que siempre llevaron dentro. Me desconocen y las desconozco.

Miro a la nada y siento el enorme vacio que se esconde dentro de mi pecho; nunca podré poner en palabras todo lo que eso significa.

En la noche profunda, me escondo en tu recuerdo. Cierro los ojos y espero que la mañana me robe un suspiro una vez más.

Nadie nunca tiene algo que decir cuando uno busca consuelo por tener el corazón roto.

19 oct 2017

.Después del terremoto.

Hace un mes que se rompieron tantas cosas. No sólo se movió la tierra de arriba abajo -cómo nunca en 32 años-, sino que rompió en dos nuestros corazones, nuestra vida y literalmente miles de hogares.

Sí, fue increíble ver gente qué salió con todo el corazón a ayudar -fuera mucho o poco lo que tuvieran-. Es cierto que todo eso es algo que no se podrá borrar de la mente y del alma, por mucho, mucho tiempo.

Sin embargo, después del terremoto, las cosas que uno siente los primeros días, se van diluyendo de a poco, y si bien es cierto que uno debe volver a la vida, a una cierta "normalidad"; yo pienso y me digo a mí misma que hace 30 días había personas que estaban y ahora ya no están; que en un abrir y cerrar de ojos, muchos se fueron sin poder decir adiós, que dejaron inconclusas tantas cosas y no tuvieron más oportunidad de nada... que no debo olvidar eso. Que ahí donde la gente construyó su vida, compartió buenos momentos, lloró decepciones, y muchas cosas más, ahora hay un gran hueco, ruinas que sólo dejan un halo de lo que fueron días mejores que éstos. Qué tampoco puedo olvidar eso.

Y estoy consciente de que a veces el shock de la tragedia puede producirnos un pasmo, un pasmo -como dice Ma. Luisa Puga*- que te hace parecer indiferente (o te hace ser indiferente) un pasmo que te hace olvidar lo que sentiste en un primer momento, o que desde el principio te hizo seguir con tu vida como si nada pasara (o hubiera pasado), como si el temblor hubiera sido algo qué sólo le pasó a otros y nada más, pero yo pienso que la cicatriz es para el país, aunque no queramos ver y volteemos la mirada, no se puede tapar el sol con un dedo, la vida tal cual la conocíamos ha dejado de existir -hayamos sido afectdos o no directamente.

Creo que es mi deber -lo considero mi deber tal vez porque soy muy afortunada de sólo haber pasado un buen susto- recordar a todos los que se fueron así sin mas; aunque no los haya conocido personalmente; homenajear sus vidas pensando al menos un minuto en ellos, en que estuvieron aquí y fueron parte de ésta vida, en este pedacito de tierra que por azar nos tocó; quiero pensar y recordar que hay muchas personas que todavía nos necesitan, cuyas vidas están en la nada y qué aún no ven la luz al final del camino; por ellos quiero que el deseo de ayudar no se me diluya del corazón; aunque no sea mucho lo que pueda dar, al final nada de eso será en balde (al menos esa es la esperanza que tengo).

Después del terremoto las cosas parecen confusas e inciertas, pero la reconstrucción apenas comienza, y si podemos mantener eso que nos hizo salir a las calles y ayudar sin esperar reconocimiento, me parece que de a poco -lentamente y paso a pasito-, ésta ciudad y los que en ella habitamos, podremos  ir sanando las grietas que el terremoto nos dejó no sólo en la tierra, sino también en el corazón...



#Homenaje19S






*escritora mexicana