6 dic 2012

[.Las mismas cosas de siempre.]

Uff!- ésta semana ha sido de horror. De horror poque mi estado de ánimo no es el mejor. Todo me molesta, me enoja... me frustra. Trato de no irritarme por las mismas cosas de siempre, pero es precisamente por eso que lo hago: los mismos ritos, los mismos chistes, la misma histeria, los diálogos que no terminan, las exigencias secretas, los reclamos, las preguntas tontas, etc., etc, etc...

Y pienso que si son las mismas cosas de siempre, pues ya debería de haberlas superado o al menos irlas sobrellevando, porque finalmente ya se cómo son, pero es una irónica contradicción: lo de siempre te saca de tus casillas siendo que debería ser todo lo contrario porque ¡es lo mismo de siempre!

¡En fin!, que eso no hace que pueda encontrar un punto medio, al menos no en esta semana.... aunque quisiera, porque ni yo se por qué ando tan molesta por todo. Supongo que tiene que ver con la época, la gente se pone más suceptible e histerica que nunca, aunque todos los slogan de la ciudad pregonan una época de Amor y Paz.. de Buenos deseos, de Felices fiestas.... todo entre "comillas", porque es cuando menos de ellos encuentras.

Tal vez también tenga que ver con otras cosas que traigo en la cabeza, y como le he dicho a N, "tengo problemas... muchos problemas...", esos problemas que tengo yo contra el mundo, cosas que no van a cambiar, por lo tanto, soy yo la que tengo que cambiar, -al menos de actitud- ah! pero ¡cómo me cuesta!. Eso de soltar, dejar ir, no darle importancia, no tomarlo personal, y tántas cosas más, son cosas que hoy en día me están dando batalla; quiero llegar a ese punto en el que pueda estar en paz por dentro con todas esas cosas que no puedo cambiar, sin pensar que me estoy conformando, que me estoy achicando o que me di por vencida, sólo quiero dejar ir las cosas porque no quiero vivir frustrada... ni triste, ni peleandome todo el tiempo con todos -virtualmente y en persona.

Y así las cosas. Estoy en esas de dejar las cosas ir y disfrutar de mis momentos. Espero que los días que siguen sean mejores que estos......

....(...suspiro....)....

3 dic 2012

[.Los días que duelen y se van.]


 Sin ganas de hacer drama ni nada, debo confesar que estoy adolorida, sí, me duele un poco el corazón, no puedo negarlo; siento adolorida una parte de mi y por ratos no dejo de llorar, pero está bien, porque es mejor que se desborden mis ojos que sentir la acumulación de los días por dentro....

Recuerdo aún la pregunta angustiosa ¿es por  la foto?., no supe entonces bien qué contestarte. Hoy podría decirte que la respuesta es si y no. Ésta fue algo inesperado, pero más inesperada fue tu justificación, esa sí no me la esperaba. Creo que si me hubieras contestado cualquier otra cosa, habría podido dejar pasar el momento, pero fue algo tan directo (tan sincero) que no pude hacerlo, aunque lo intenté.

Creo que en sí el hecho no fue, más bien son las tantas cosas detrás de ella. Cosas de las que no se pueden pedir disculpas porque uno no puede pedir disculpas por quien es (ya te lo había dicho).Y tampoco es reclamo, ni ganas de hacerte sentir mal, sinceramente te lo digo.

Tu dirás que si importa y que si lloro es aún peor, pero no lloro por que las cosas tengan que ser así, aunque reconozco que me da un poco de tristeza que el mundo tenga que ser de esta forma y no de otra (mejor); en realidad lloro por y para mi. Lloro por las ideas rotas, por los ideales irrelevantes, por mi ingenuidad (esa maldita ingenuidad); lloro para dejar ir todo eso y que deje de dolerme todo por dentro; lloro para poder avanzar y tener una mente más clara y menos enredada que deje de aturdirme y atarme a esos abismos que tanto detesto. ....

Me tomé personal lo de la foto, sí lo confieso. Al principio en mi cabeza era sólo eso, pero después fue algo más -muchas cosas más-, porque igual estaba conciente de que tal vez eso no tenía absolutamente nada que ver conmigo, aunque me cueste trabajo aceptarlo, así que pasando ese punto, las muchas cosas comenzaron a dar vueltas en mi aturdida cabeza, para mi fue como el inicio del fin, fue un golpe de realidad que vino a darse de esa forma en un sábado cualquiera que parecía sería igual que cualquier otro; ahora estoy segura que si no hubiera sido esto, hubiera sido cualquier otra cosa, pues algo en nuestra inercia estaba sumamente viciado; necesitábamos que algo así pasara, de la nada -como suelen suceder las cosas en la vida- para entonces abrir los ojos y darse uno cuenta de que ha estado en un estado de pasmo casi irreal, que las cosas han ido caminando así -ni bien ni mal-, sólo caminando, pero que no tienen sentido como tal.

Aún con esa claridad -si es que le puedo llamar así-, el dolor es real y profundo, pero como tu bien me dijiste, en esta vida, el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional, así que a pesar de todo, quiero vivir el proceso y soltar las cosas para no sufrir; quiero encontrar el sentido de las cosas e ir recogiendo los pedazos de mi que dejé tirados por el camino; quiero ser coherente conmigo misma y no dejar que la vida me rebase y me llevé por un camino sin senda... quiero ser quien soy y no sentir que debo pedir disculpas por ello, quiero avanzar y crecer... y quiero soltarte para que tu lo hagas también, en tu espacio, a tu ritmo... en tu realidad, con tus posibilidades y hasta donde desees.

No te dejo ir porque no me importes, es exactamente lo contrario.

29 nov 2012

[.Esas horas de insomnio.]


Cayó la noche y no pude conciliar el sueño, -sí por los cafés de ayer- miles de cosas dan vueltas en mi cabeza, el día, la tarde, la salida gracias a su cumpleaños, que nos hizo tener un buen pretexto para volvernos a ver y beber café como si nunca lo hubiéramos hecho. La pasamos bien (creo yo), nos reímos y eso fue bueno. Verte reír después de los días que hemos tenido, fue bueno, muy bueno (aunque yo sé que no estás bien, tu mismo me lo has dicho...).

Y bueno, después de esas horas perdidas de sueño y después de darle vueltas y vueltas en mi cabeza, por fin se que es lo que más me cuesta trabajo de dejarte ir (sí, así es... yo también estoy dejándote ir): es el hecho de que te das cuenta de las cosas, de que eres muy perspicaz y que te interesas realmente en lo que digo, me escuchas como si te importara (te importa, lo sé), te das cuenta de lo que soy y cómo soy. u un sin fin de cosas más. Pienso -siempre lo he hecho, desde que esto conemzó-, que esas son cosas que me hubiera gustado que otras personas notaran en mi, eso que para ti parece surgir tan de adentro, tan sinceramente... sin esfuerzos.

Me es difícil aceptar que a pesar de todo esto, eso no alcanza para que las cosas funcionen, y yo pensé que podría (lo llegué a pensar muchas veces) pero sé que no y que las cosas son como son, aunque igual y tu dices que neceo y que se podrían; es complicado tratar de hacerte entender todas mis razones, las cosas justo desde este lado de mi vida y de mi cabeza... no espero que lo entiendas, pero si me gustaría que supieras que lo que vivimos juntos se quedará para la posteridad.

Trato de explicar en mi cabeza cómo sucedimos tu y yo, cómo es que se dieron las cosas; la verdad es que no lo sé y ya me cansé de tratar de explicármelo, sólo sé que nos conocimos un día cualquier de febrero y que semanas después empezaste a notarme, que las cosas se fueron dando y por más que yo hice todo lo que pude por zafarme, no pude hacerlo (aún a estas fechas me sorprende eso); y bueno, quien diría que nos haríamos tan amigos y que llegaríamos tan lejos... yo no.

No sé muy bien para dónde vamos ahora, creo que eso por el momento no importa, las cosas se irán dando -como se han dado hasta ahora- estoy segura de ello.Tal vez tengamos días difíciles, tal vez oscuros, tal vez no nos veamos algunos días, tal vez estés triste por un tiempo (como yo ahorita) y sí, tal vez nada vuelva a ser igual de nuevo... pero la vida pasa -recuérdalo- y pasa muy rápido, así que no dejemos que ésta tristeza -momentánea- nos quite los días de luz que tenemos por delante.



28 nov 2012

[.La vida pasa muy de prisa.]


Hace ya tiempo que decidiste tomar mi mano y no soltarla. Yo te dejé como no teniendo más remedio, pero la verdad es que eso me hacía sentir acompañada. Han sido días que no olvidaré fácilmente y aunque creas que estoy tirando todo por la borda, no es así, es sólo que tengo que ser coherente conmigo misma y con las cosas que quiero. No es que no te quiera a ti, no me mal entiendas, es mucho más complicado que eso; quiero que estés y quiero estar para ti, pero de otra manera a la que tu deseas en tu mente.

Y sabes que verte llorar me descompone, te veo ahí tan sólo, tan vulnerable.... y sí, me dan unas ganas inmensas de abrazarte, pero me detengo porque siento que eso sería regresar a cierto punto, ese punto al cual -en verdad- no quiero volver. Ya no. Mucho tiempo fue así, pero ya no. Ya no quiero.

Las vacaciones terminaron -como te dije la otra vez. Fueron días muy felices, con sus altas y bajas, pero finalmente distintos y divertidos. No estoy diciendo que ya no los vayamos a tener, que ya todo ha terminado. En cierto modo ha terminado, pero es sólo una etapa. Las cosas no siempre salen como uno las desea, pero eso no quiere decir que sea malo.

Se que en estos momentos no entiendes mis motivos -o los entiendes pero no los aceptas-, quiero evitarte un dolor mayúsculo, pero eso es algo que tu nunca has querido comprender, te niegas, rotundamente, pero el día llegó, pudo ser hoy o cualquier otro -lo sabes- no fue mi intención hacerlo ahora, es sólo que pasó y para mi también fue duro ese golpe de realidad que no esperaba tan de pronto.

Sigo estando aquí, aunque me percibas de manera distinta. Sigo siendo yo, aunque mi voz a veces suene un poco distante. Sigo queriendo divertirme como hasta ahora, sólo que con las cosas más claras, sin cabos sueltos que me hagan perder el rumbo o al menos me lo nublen.

La vida pasa y pasa a veces muy de prisa; los días se van como agua, se deslizan por entre los dedos, -por más que uno quiera contenerlos-, así que hay que irles siguiendo el paso, no dejarlos ir sin sacarles provecho, sin acariciarlos al menos. Sigamos adelante y recolectemos momentos que nos hagan sonreir después al pensar en ellos, pues la vida pasa... y pasa muy de prisa y yo no quiero que a ninguno de los dos se nos escape de las manos...

Sigue adelante que yo iré contigo (tal vez distinta... pero contigo).